24/09/2009
Las mujeres se replantean la maternidad por la recesión
MIÉRCOLES, 23 de septiembre (HealthDay News/DrTango) -- Las mujeres están posponiendo el embarazo y teniendo menos hijos debido a la recesión, pero justo cuando más necesitan anticonceptivos, muchas no pueden costeárselos, según encuentra una encuesta reciente.
"La recesión ha afectado mucho más que el presupuesto de la gente", aseguró Laura Lindberg, asociada principal de investigación del Instituto Guttmacher, que publicó su informe el miércoles.
"Las mujeres, sobre todo las que se enfrentan a dificultades financieras, desean evitar un embarazo no deseado más que nunca, y muchas están teniendo dificultades para costearse sus anticonceptivos y lograrlo", planteó.
Para el informe, llamado Evaluación en tiempo real del impacto de la recesión sobre la planificación familiar y las decisiones reproductivas de las mujeres, Lindberg y sus colegas encuestaron recientemente a mil mujeres de bajos y medianos ingresos que eran sexualmente activas y tenían entre 18 y 39 años de edad, con un ingreso hogareño de menos de $75,000 anuales.
Casi la mitad de las encuestadas (44 por ciento) dijo que deseaban retrasar el embarazo o tener menos hijos debido a inquietudes económicas. Entre esas mujeres, 31 por ciento dijo que deseaba retrasar el embarazo, 28 por ciento desea menos hijos que lo que planificaban antes, y siete por ciento no desea tener más hijos.
Casi dos tercios (el 64 por ciento) concurrió con la declaración "Con esta situación económica, no puedo tener un bebé en este momento". Esa opinión fue más prevalente entre las mujeres que tenían dificultades financieras.
"Se trata de un cambio sustancial en las actitudes sobre la maternidad", dijo Lindberg.
Los investigadores también encontraron que más de una de cada cuatro mujeres o sus parejas habían perdido su trabajo o el seguro de salud durante el año anterior. Además, 52 por ciento dijo que su situación financiera es peor que hace un año.
Más de la mitad de las mujeres estaban preocupadas sobre su capacidad de cuidar a sus hijos. Tres cuartas partes expresaron este sentimiento, y dijeron que estaban en peor estado financiero, según el informe.
Las dificultades financieras también han llevado a muchas mujeres a prescindir de importantes citas de atención de salud. Entre las que se encontraban en la peor situación financiera, el treinta por ciento afirmó que habían pospuesto una consulta ginecológica o de control de la natalidad durante el año anterior.
Aunque muchas mujeres dijeron que deseaban ser más cuidadosas en su uso de anticonceptivos, casi una cuarta parte (23 por ciento) afirmó que les era más difícil pagar por los anticonceptivos que antes.
Dieciocho por ciento dijo que usaban los anticonceptivos de manera menos constante, en un intento de alargar sus limitados presupuestos. Además, ocho por ciento de las mujeres dijeron que "a veces no usaban anticonceptivos para ahorrar dinero".
Cuatro por ciento de las mujeres que usan pastillas anticonceptivas afirmaron que se habían saltado pastillas, y doce por ciento apuntaron que habían retrasado surtir una receta. El once por ciento de las respondientes afirmaron que habían dejado de tomarlas.
"Si la mujer se toma la pastilla un día sí y un día no, la receta le dura más, pero no evitará el embarazo", advirtió Lindberg.
Estas prácticas eran más comunes entre las mujeres con más problemas financieros, anotaron los investigadores.
Los hallazgos plantean inquietudes sobre un aumento en embarazos no deseados. "Los ahorros en costos a corto plazo pueden tener consecuencias económicas y personales a largo plazo", subrayó Lindberg.
Pero otros esfuerzos además de las pastillas anticonceptivas quizás estén ganando respaldo para la prevención del embarazo durante la crisis financiera. Algunas mujeres señalaron que se estaban cambiando a dispositivos intrauterinos (DIU) y anticonceptivos inyectables, y entre las mujeres que no deseaban tener más hijos, el 46 por ciento afirmó que estaban "pensando más sobre la esterilización".
Estos cambios en actitud y conducta podrían continuar mucho después de que la recesión termine de forma oficial, apuntó Lindberg. "Los indicadores económicos nacionales tal vez tarden mucho en llegar al nivel de los hogares y habitaciones de las familias", comentó.
Cecile Richards, presidenta de la Planned Parenthood Federation of America, dijo que "el informe del Instituto Guttmacher confirma lo que escuchamos en los centros de salud de Planned Parenthood de todo el país". Actualmente, 17.5 millones de mujeres necesitan servicios de planificación familiar con fondos públicos, añadió.
Los hombres parecen compartir inquietudes similares respecto a tener hijos en épocas difíciles. A principios de este año, los médicos de EE. UU. reportaron un marcado aumento en el número de vasectomías realizadas desde que la economía empeoró.
Sospechan que la tendencia se debe a un menor deseo de aumentar la familia debido a los costos involucrados y a un mayor deseo de someterse a estos procedimientos médicos antes de que sus trabajos y seguro médico desaparezcan.
Más información
Para más información sobre un embarazo saludable, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.
Artículo por HealthDay, traducido por DrTango
FUENTES: Laura Lindberg, Ph.D., senior research associate, Guttmacher Institute, New York City; Sept. 23, 2009 report, A Real-Time Look at the Impact of the Recession on Women's Family Planning and Pregnancy Decisions; Cecile Richards, president, Planned Parenthood Federation of America
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