Luego de nacer el bebé
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¡Su bebé por fin está aquí!
Las alegrías y los desafíos de la maternidad están por comenzar. ¡Recuerde cuidarse a sí misma también! Cuidar a un bebé recién nacido es divertido pero también puede ser mucho trabajo. ¿Cuánto y con qué frecuencia debería alimentar al bebé? ¿Qué debe hacer cuando el bebé está llorando, o cuando está enfermo? ¿Cómo se previenen los accidentes? Puede que al principio se sienta abrumada por estas preguntas, pero se adaptará rápidamente. Un bebé necesita cuidado constante, pero en seguida estará capacitada para cuidar a su niño. Hay personas, incluyendo a su familia, sus amigos, su médico y grupos de apoyo, que la ayudarán a superar esto. No está sola.
Ha pasado por nueve meses de cambios en su cuerpo. Estos cambios continuarán por el próximo par de meses mientras decide si amamantará o no a su bebé, y mientras su cuerpo se recupera de haberle dado a luz. Es importante que siga los consejos de su médico y se cuide a sí misma durante este período.
Descansar
Los primeros días en casa luego de tener a su bebé son un tiempo de descanso y recuperación, tanto física como emocional. Debe focalizar su energía en sí misma y en familiarizarse con su nuevo bebé. Aunque debe estar muy entusiasmada y debe tener muchos pedidos de visita por parte de su familia y sus amigos, trate de descansar lo más posible. No espere poder mantener perfecta su casa. Puede que descubra que lo único que puede hacer es alimentarse, dormir y cuidar a su bebé. Esto está perfectamente bien. Aprenda a controlarse el tiempo desde el primer día que esté de regreso en su hogar. Trate de acostarse o dormir la siesta cuando el bebé duerme. No intente hacer demasiado en su casa. Permita que otros la ayuden y no tenga miedo de pedir ayuda con la limpieza, el lavado de la ropa, la cocina o el cuidado del bebé.
Cambios físicos
Luego del nacimiento de su bebé, su médico hablará con usted acerca de lo que experimentará a medida que su cuerpo comienza a recuperarse.
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Tendrá manchas o sangrado, como un período menstrual, intermitentemente por hasta seis semanas.
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Puede que también tenga hinchazón en sus piernas y sus pies. Puede disminuir la hinchazón manteniendo los pies elevados del piso cuando sea posible.
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Puede estar constipada. Trate de beber mucha agua y de consumir frutas y verduras frescas.
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Los retortijones similares a los menstruales son comunes, especialmente si está amamantando. Su leche materna aparecerá entre tres y seis días después del parto. Aunque no esté amamantando, puede que tenga pérdidas de leche de sus pezones, y que sus senos se sientan rellenos, sensibles o incómodos.
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Siga las instrucciones de su médico acerca de cuánta actividad, tal como subir las escaleras o caminar, puede hacer en las próximas semanas.
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Los médicos suelen recomendar que se abstenga de las relaciones sexuales por entre cuatro y seis semanas después del parto. Antes de comenzar nuevamente con las relaciones sexuales, hable con su médico acerca de sus planes de anticoncepción, ya que puede quedar embarazada nuevamente. La lactancia por sí sola no la protege de quedar embarazada nuevamente.
Cómo recuperar un peso y una forma saludables
Tanto el embarazo como los trabajos de parto pueden afectar el cuerpo de una mujer. Si está tratando de perder algo del peso adicional del embarazo, asegúrese de hacerlo en forma saludable y consulte a su médico antes de comenzar cualquier dieta o plan de ejercicios. Si desea hacer dieta y está amamantando, lo mejor es esperar hasta que su bebé tenga por lo menos dos meses de edad. Durante esos primeros dos meses, su cuerpo necesita recuperarse del parto y establecer una buena reserva de leche materna. Luego, cuando comienza a perder peso, trate de no hacerlo demasiado rápido. Esto puede ser nocivo para el bebé porque toxinas ambientales que están almacenadas en la grasa de su cuerpo pueden ser liberadas en su leche materna. Se ha determinado que perder aproximadamente una libra por semana (no más de cuatro libras al mes) es seguro y no afectará su reserva de leche materna ni el crecimiento del bebé.
Puede perder peso en forma segura consumiendo por lo menos 1 800 calorías diarias con una dieta equilibrada y nutritiva que contenga alimentos ricos en calcio, zinc, magnesio, vitamina B6 y ácido fólico. Las dietas en las que consume menos de 1 500 calorías diarias no se recomiendan en ningún momento durante la lactancia. Esto puede ponerla en riesgo de padecer una deficiencia nutritiva, disminuir su nivel de energía y su resistencia a las enfermedades.
La sensación de tristeza
Además de los cambios físicos en su cuerpo, puede que se sienta triste o que tenga los llamados “baby blues”. Esto puede ser una etapa muy normal luego del parto. Entre el 50 y el 75 por ciento de las madres que han dado a luz recientemente se sienten tristes o deprimidas luego de dar a luz. Tanto sus cambios hormonales como los sentimientos de ansiedad por cuidar a un bebé recién nacido y su falta de sueño afectan sus emociones. Téngase paciencia. Estos sentimientos son normales y deberían mejorar con el tiempo. Esté conciente de sus sentimientos y continúe hablando con su familia, sus amigos y su médico. Si está extremadamente triste o es incapaz de cuidarse a sí misma o a su bebé, llame a su médico de inmediato. Puede ser que padezca una condición grave llamada depresión posparto. Entre otras señales de esta condición, se encuentran:
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sentirse inquieta o irritable
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sentirse triste, deprimida o llorar mucho
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no tener energía
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padecer dolores de cabeza, dolores en el pecho, palpitaciones cardíacas (cuando el corazón late rápidamente y se siente como si se salteara latidos), entumecimiento o hiperventilación (respiración rápida y superficial)
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incapacidad para dormir, o sensación de mucho cansancio, o ambos
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incapacidad para alimentarse y pérdida de peso
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alimentación excesiva y aumento de peso
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dificultad para concentrarse, recordar cosas o tomar decisiones
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estar excesivamente preocupada por el bebé
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no tener ningún interés en el bebé
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sentirse inútil y culpable
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temer hacerle daño al bebé o a sí misma
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pérdida de interés o placer en las actividades, incluyendo el sexo
Esta condición puede ser tratada exitosamente con medicamentos o terapia que pueden hacer que se sienta mejor y que vuelva a disfrutar de su nuevo bebé.
La seguridad de los bebés
Desde 1992, la Academia Estadounidense de Pediatría recomienda que se ponga a dormir a los bebés boca arriba para reducir el riesgo de padecer síndrome de muerte súbita infantil (SIDS, por sus siglas en inglés), también llamada muerte de cuna. El SIDS es la muerte súbita y sin explicación de un bebé menor de un año de edad. Aunque no haya una forma de saber qué bebés morirán de SIDS, existen algunas cosas que puede hacer para que su bebé esté más seguro:
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Siempre acueste a su bebé boca arriba para dormir, inclusive para la siesta. Esta es la posición más segura para reducir el riesgo de un bebé sano de padecer SIDS.
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Acueste a su bebé en un colchón firme, tal como el de una cuna aprobada por su seguridad. Para obtener más información acerca de la seguridad de las cunas, llame a la Comisión de Seguridad de los Productos al 1-800-638-2772 o visite su sitio de Internet en www.cpsc.gov. Los estudios han demostrado que poner a dormir a su bebé en colchones blandos, sofás, almohadones de sofá, camas de agua, pieles de oveja u otras superficies blandas aumenta el riesgo de padecer SIDS.
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Quite la ropa de cama blanda, mullida y floja y los muñecos de peluche del área donde duerme su bebé. Asegúrese de mantener todas las almohadas, colchas, muñecos de peluche y otros artículos blandos lejos del área donde duerme su bebé.
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Asegúrese de que todas las personas que cuiden a su bebé sepan que deben acostarlo a dormir boca arriba y acerca de los peligros de la ropa de cama blanda. Hable con su guardería, con los abuelos, las niñeras, y todos los cuidadores acerca de los riesgos del SIDS. Recuerde que todos los momentos de sueño cuentan.
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Asegúrese de que el rostro y la cabeza de su bebé estén al descubierto mientras duerme. Mantenga las mantas y otras ropas de cama lejos de la nariz y la boca de su bebé. La mejor manera de hacer esto es vestir al bebé en prendas para dormir, de modo de no tener que usar nada más para cubrirlo. Si utiliza una manta u otra ropa de cama, asegúrese de que los pies del bebé estén contra el extremo de la cuna, de que la manta no esté más arriba que el pecho del bebé y que la manta esté plegada por debajo del colchón de la cuna.
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No permita que se fume cerca de su bebé. No fume antes ni después del nacimiento de su bebé, y asegúrese de que nadie fume cerca de él.
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No permita que su bebé esté demasiado caliente mientras duerme. Mantenga a su bebé caliente mientras duerme, pero no demasiado caliente. La temperatura del cuarto de su bebé debe estar a un nivel que sea confortable para un adulto. Demasiadas capas de ropa de bebé o de mantas pueden calentar demasiado a su bebé.
Algunas madres se preocupan si el bebé se da vuelta durante la noche. Sin embargo, cuando el bebé es capaz de darse vuelta solo, el riesgo de padecer SIDS se reduce. Durante la etapa de mayor riesgo, entre los 2 y los 4 meses de edad, la mayor parte de los bebés son incapaces de darse vuelta por sí mismos desde la posición boca arriba a la posición boca abajo.
Actualizado octubre 2004
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