30/07/2009
Los investigadores descubren la historia que subyace a los perros de corta estatura
JUEVES, 30 de julio (HealthDay News/Dr. Tango) -- Ciertas razas de perro podrían haber desarrollado patas particularmente cortas luego de un único cambio en el código genético durante su evolución, según un hallazgo que también podría ayudar a explicar un tipo de enanismo humano.
Los investigadores del Instituto nacional de investigación del genoma humano (National Human Genome Research Institute, NHGRI) hallaron que cerca de 20 razas de perros de patas cortas, entre ellos los perros salchicha, los corgis y los basset hound tienen dos copias de un gen que tiene que ver con la producción del factor 4 de crecimiento del fibroblasto (FGF4), una proteína. Sin embargo, las copias no son idénticas y a una le faltan partes esenciales del código genético, según el estudio publicado en la edición en línea del 16 de julio de Science.
"Nuestros hallazgos sugieren que los retrogenes podrían tener una función más importante en la evolución de lo que se pensó anteriormente, sobre todo como fuente de diversidad en las especies", señaló en un comunicado de prensa de los Institutos Nacionales de Salud Heidi G. Parket, primera autora del estudio, del NHGRI. "Nos sorprendió hallar que solo un retrogén introducido en un punto de la evolución de una especie causara una característica física tan dramática que se haya mantenido con el tiempo".
Los retrogenes aparecen cuando un error de trascripción en la creación del código del ADN hace que un duplicado funcional pero imperfecto de un gen se introduzca en el código. Un tipo de virus, llamado retrovirus, con frecuencia causa el error. La hipótesis del equipo es que esta mutación de una sola vez podría haber ocurrido al principio del paso de los animales salvajes a los domesticados de esa raza.
El retrogén de los perros de patas cortas produce demasiada proteína de crecimiento FGF4, que, según el equipo, podría hacer que los receptores de crecimiento se activen en el momento inadecuado del desarrollo fetal. Esto podría subyacer a la calcificación conocida de las placas de crecimiento que evita que las patas de estas razas crezcan, una afección conocida como enanismo desproporcionado o condrodisplasia, característica de estas razas.
Los humanos pueden tener una afección similar llamada hipocondroplasia, una de varias afecciones conocidas en general como enanismo. Los investigadores han relacionado las dos terceras partes de los casos humanos a otro gen, pero se desconoce la causa del tercero restante.
"Este estudio señala a un nuevo gen que debería investigarse por su posible función en la hipocondroplasia humana", señaló en el mismo comunicado Elaine Ostrander, autora del estudio e investigadora principal de la división de investigación interna del NHGRI. "Nuestros hallazgos podrían resultar valiosos para los científicos que estudian otros aspectos del crecimiento y del desarrollo humano. Este trabajo también subraya el valor de los estudios con perros para descubrir nuevos mecanismos biológicos que probablemente sean relevantes a las enfermedades humanas".
Más información
La Human Growth Foundation tiene más información sobre los trastornos del crecimiento.
Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
-- Kevin McKeever
FUENTE: U.S. National Institutes of Health, news release, July 2009
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